Troya en las urnas. Salvador Robles Miras

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Troya en las urnas
Salvador Robles Miras
Troya en las urnas. Salvador Robles Miras

Colección de Narrativa Nº 39
ISBN: 978-84-944925-2-5
340 páginas o PVP:19,95 €

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INFORMACIÓN DEL LIBRO:

El inspector Telmo Corrales se enfrenta a un nuevo caso de asesinato que pretende involucrar al líder del Partido Progresista en plena campaña electoral.

La política, en demasiadas ocasiones, es una ciénaga. En Troya en las urnas, la muerte de una mujer se convierte en el motivo para manipular la opinión pública con el propósito de influir en los resultados de las Elecciones. El inspector de Policía Telmo Corrales, en una carrera contra el tiempo, intentará descubrir toda la trama del caso.

Estamos a unas semanas de las Elecciones Generales y el Partido Progresista aventaja en más de doce puntos al Partido Conservador. Un sábado, a primera hora de la mañana, una actriz de cuarta fila, Conchita Ramos, aparece muerta en las escaleras de acceso al Metro. En principio, todo el mundo atribuye la muerte al azar: un resbalón. De pronto, una cadena de televisión anuncia una impactante exclusiva: la actriz era la amante de Abel Guevara, el candidato del Partido Progresista. Poco después, una vendedora de la ONCE, que ve por un solo ojo, se presenta en la comisaría para denunciar algo sobre la muerte de Conchita Ramos. Telmo Corrales, ahora inspector, escucha atónito el testimonio de la mujer. Ésta, la víspera, vio desde su cabina, situada junto a la entrada del metro, cómo un individuo con gorra, barba y gafas de sol empujaba a la actriz por las escaleras del metro. Telmo Corrales, quien obviamente desconfía de las casualidades, investiga el caso. Tendrá que sumergirse en las cloacas de la política para sacar la verdad a flote.



El autor: Salvador Robles Miras
Salvador Robles Miras

(Águilas, Murcia, 1956)
Residente en Bilbao, donde trabaja como documentalista en El Correo Español del Pueblo Vasco. Anteriormente ha publicado A la sombra de un tilo. Su novela, La exclusiva del asesino, publicada por M.A.R. Editor ha sido un éxito que le ha llevado a presentarla por toda España. Ha publicado libros de ensayo, novela, cuentos y microrrelatos: destacan las novelas Contra el cielo, en 2011, y El último día, el primero, en 2012, y La fiesta de las palabras, en 2014. Cuentos y microrrelatos suyos han sido incluidos en diversas antologías y volúmenes recopilatorios. Su abundante producción de narrativa, le animó a participar en concursos nacionales e internacionales, en los cuales ha obtenido innumerables galardones, entre otros: el Primer Premio de Relato Francesc Candel de Barcelona, el Primer Premio del Certamen Internacional Valentín Palacio 2013, el Primer Premio del Certamen Internacional de la Pluma del Guirre 2013, el Primer Premio del Concurso de Microrrelatos de Colmenar Viejo 2013, el Primer Premio del Concurso de Literatura Juvenil de "El Mangrullo" 2011 (Argentina), el Primer Premio de Relatos de Ciencia Ficción de Sexto Continente de RNE, el Primer Premio de Microrrelatos de Río Gallegos 2010 (Argentina), el Primer Premio de Relato Rosalía de Castro 2012, el Primer Premio del Certamen de Relato del Parnaso (Perú), y el Primer Premio del Concurso de Cuentos La Matera de Neuquén (La Patagonia), entre otros.


Entrevista a Salvador Robles Miras
"El ejemplo es revolucionario"
Troya en las urnas. Salvador Robles Miras

PP.-¿El Premio Wilkie Collins ha supuesto un refuerzo para tu carrera literaria?
R.- El Premio Wilkie Collins de Novela Negra me ha servido para dar otra dimensión a mi obra literaria, porque a pesar de haber publicado más de veinte libros, hay muchas personas para las que soy un autor desconocido que se interesen por lo que hago atraídos por el reclamo del prestigio del premio. Pero no sólo pretendo que me lean, sino que para mí lo importante es que me relean, que me busquen. Una de mis obligaciones como escritor es conservar a mi lado a todos los lectores que me encontraron. Eso, quizá, es lo más complicado.

PP.¿Tus novelas negras transcurren en Bilbao?
R.- Aunque mis dos novelas negras, Troya en las urnas y La exclusiva del asesino, no transcurren en ninguna ciudad en concreto, todo los lectores comprenden que el parque de Los Atardeceres es el parque de Bilbao al que voy a leer y a escribir, el Parque de doña Casilda, y reconocen algunos lugares. En esta novela me he permitido jugar con el nombre de las calles, y así la sede del Partido Conservador da a la avenida del Buen Ladrón, la estación del metro donde se comete el crimen es la Estación de los Monaguillos, la madre de la actriz de última fila vive en la calle Faralaes, suceden hechos en calle de la Misericordia… Son juegos con los que busco la complicidad del lector.

PP.-¿Consideras estrictamente necesaria la intriga en la novela negra?
R.- No me preocupa contar quién es el asesino, porque mi objetivo es proponer un viaje al lector durante todo el libro, que él sienta que lo que le estoy contando merece su atención hasta el final. Bajo la novela negra se esconde un viaje al alma humana. Diría que yo veo la novela desde el fondo del escenario; dejo que los protagonistas actúen mientras observo cada uno de sus movimientos e intento que a mi lado esté el lector.

PP.-Crímenes antes de las elecciones. ¿Algún paralelismo con la realidad española?
R.- El crimen que se comete en pleno proceso electoral, el intento de manipular a los votantes, es algo que puede pasar no sólo en España, sino que sucede en todo el mundo. Miras a Bélgica o a Pakistán y lo comprendes… Cuando nuestros políticos, desde las tribunas de los parlamentos, hablan de crecimiento, se refieren al crecimiento económico, al crecimiento de unos a costa del decrecimiento de muchos. No hablan del otro crecimiento, el virtuoso, el de la ética y el conocimiento.

PP.-¿Qué piensas de la imagen tradicional del lector de novela negra como un hombre, quizá fumador, y con un güisqui en la mano?
R.- Te voy a sorprender. Intercambio correos a menudo con una monja septuagenaria que rezuma ternura y amabilidad. Ella, que ha leído varios de mis libros, ha conseguido que otras religiosas de su convento lean mis obras. Un milagro, vamos. Hace unas semanas, en una de sus misivas, me dijo que, aunque yo no creo en Dios, Dios sí cree en mí, y que reza para que yo encuentre el camino que lleva hasta Él. Me ha vuelto a escribir para, entre otras cosas, anunciarme que irá a la presentación de Troya en las urnas. Me consta que esta monja es una mujer cuya conducta diaria se inspira en los Evangelios: austeridad, afecto, generosidad. No creo en Dios, pero sí creo en Sor Esperanza. Me consta que la gran mayoría de mis lectores son mujeres. No sé por qué, pero cuando voy a presentar mi libro, en las librerías, cuatro de cada cinco asistentes son mujeres. De hecho, procuro que entre mis presentadores haya siempre una lectora de mis libros. Por alguna razón se produce una conexión especial.

PP.-¿La Literatura puede mejorar al ser humano?
R.- R.- Por supuesto. El arte en general y la literatura en particular constituyen la vacuna más eficaz contra la indiferencia ante la injusticia. Un buen libro ayuda a replantearse muchas cosas, a pensar, a cambiar los esquemas neuronales… La Literatura, además, nos sitúa en la mente de otras personas, permite cultivar la empatía. Y sólo seremos justos con el otro si comprendemos sus circunstancias.

PP.-¿Cuál es tu próximo proyecto literario?
R.- R.-Estoy enfrascado en el tercer título de la trilogía protagonizada por el inspector Telmo Corrales, quien esta vez tendrá que sumergirse en el mundo profesionalizado del fútbol, en el cual se comete un asesinato para impedir que el amaño de un partido salga a la luz pública. El inspector Telmo Corrales nació como un personaje importante, pero no central, de La exclusiva del asesino, y ha ido tomando cuerpo hasta convertirse en protagonista.

PP.-¿Qué se puede hacer para que en España se incremente el número de lectores?
R.- Leer, leer y leer. El ejemplo es revolucionario.

 

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