M.A.R. Editor. El señor Bambú, historias de café. Margarita Wanceulen

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El señor Bambú, historias de café
Margarita Wanceulen
El señor Bambú, historias de café. Margarita Wanceulen

Colección NARRATIVA nº 46
ISBN: 978-84-944925-6-3• 192 páginas. PVP 14,95€

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INFORMACIÓN DEL LIBRO:
Un café siempre es un lugar de encuentros, de invitaciones a la vida, pero también de incitación al recogimiento, a la confidencia, a la reflexión que invita este libro.

Este libro El señor Bambú, historias de café nos invita a colocarnos ante esos espejos de reproducciones infinitas, donde nos miramos a los ojos casi instintivamente, provocándonos esa sensación de extrañeza y de vértigo, que nos lleva a preguntarnos: ¿cuál de todas será la imagen verdadera?

Cuentos con una vida propia, con un estilo lleno de tensión e intensidad, que obligarán al lector a seguir leyendo, atrapándole la atención; a la vez que le plantea diversas cuestiones e interrogantes, todas ellas relacionadas con la naturaleza humana: la volatilidad de los sentimientos, la infidelidad, los héroes y heroínas anónimos que luchan por dignificar su vida todos los días, la enfermedad, el desamor, el racismo, la violencia doméstica, la anorexia, el maltrato animal...

Sucesos de la vida, a veces en apariencia banales, se acabarán transformando en pura emoción, en historias que nos conmueven desde la primera línea: "Para después, terminado el cuento, volver a conectarlo con su circunstancia de una manera nueva, enriquecida, más honda o más hermosa..." ("Sobre el cuento", Julio Cortázar).

Para su debut en M.A.R. Editor, Margarita Wanceulen cuenta con la portada de uno de los ilustradores más importantes del mundo en la actualidad, el cubano-mexicano Ángel Boligán.


Margarita Wanceulen Rivas
Margarita Wanceulen Rivas

Nacida en Sevilla en 1962, donde realizó sus estudios universitarios. Ha trabajado para la Consejería de Cultura, la Televisión Autonómica de Andalucía, y ha sido Directora de un Centro de Atención de la Administración de la Seguridad Social. Como escritora, ha colaborado habitualmente en publicaciones tanto de papel, como digitales: EL Laberinto de Ariadna, Revista Itimad de Sevilla, Canal Literatura, Revista Letras TRL, Revista Estilo Áureo, Revista Archivos del Sur, Revista El Picudo Blanco, Mundopalabras y ALAS (Asociación Literaria de la Sierra Norte). Entre los reconocimientos recibidos, se encuentran los siguientes: Seleccionada Antología "Versos en el aire, III" y "Microterrores" de la Editorial Diversidad Literaria. Seleccionada para aparecer en el libro solidario "Bocados Sabrosos V" de la Asociación Cultural de Escritores Noveles (ACEN). Seleccionada Primera Antología, de microrrelatos eróticos organizado por la web Diviertesex. Segundo premio de poesía, organizado por la web Mundopalabras. Tiene publicados tres libros en la actualidad: El grito, selección de cuarenta relatos.Los inocentes, cuentos, poesías e historias felices, y el tercero, El señor Bambú, historias de café, (M.A.R. Editor, 2016).

Boligán
Boligán

Ángel Boligán nace en 1965 en San Antonio de los Baños, La Habana, Cuba y reside en México desde 1992 donde es Caricaturista Editorial en el diario El Universal y las revistas El Chamuco, Foreign Affaire Latinoamérica y diversos medios internacionales. Se gradúa como Profesor de Artes Plásticas en La Habana y desarrolla una carrera como dibujante que le ha llevado a exponer y recibir premios por todo el mundo. Es fundador de la agencia Cartonclub. Entre las decenas de premios internacionales recibidos, destacan recientemente el Premio Don Quijote (Alemania), primer Premio en el Salón Internacional del Humor Piracicaba, (Brasil), primer Premio en el Per Niels Bugge Cartoon Contest, Viborg, (Dinamarca) y The Best cartoonist in the world, en 2014. Así mismo es premio de Periodismo en Caricatura editorial de Grupo de Diarios de América. Es autor de la portada del libro de Noam Chomsky Ilusionistas.



Entrevista a Margarita Wanceulen
Cuando algunas personas que han leído mis historias, me transmiten que les han emocionado, me alegra profundamente, porque les has tocado un resorte muy íntimo.
Boligán

P.- ¿Es este un libro muy intimista, muy femenino en el sentido de que trata sobre todo, de sentimientos?
R.- Sí, se puede decir que El señor Bambú, historias de café, es intimista, porque provoca sentimientos y sobre todo, emociones. Aunque hoy en día al mundo emotivo no se le confiera especial relevancia, ya que todo nos apunta a que lo reprimamos. Sin embargo, con su ocultamiento, con su negación, no hacemos otra cosa que perdernos gran parte de la sal de la vida. Las emociones nos llevan a los sentimientos y nos afloran al poder deleitarnos con una buena música, con un abrazo sincero, con la lectura de un buen libro... Se establece una conexión con la vida de tal naturaleza que la sublima en cierta manera. Por eso cuando algunas personas que han leído mis historias, me transmiten posteriormente que les han emocionado, me alegra profundamente, porque para que se produzca una emoción o un sentimiento, hace falta tocar un resorte muy íntimo, muy sutil y si esto se produce entre el lector y el autor, el acto de comunicación se ha logrado, es íntimo, es veraz, ya que en este terreno no caben las imposturas. A mí, como lectora me ha ocurrido que he leído un párrafo, una frase, solo una frase y ha conseguido emocionarme de tal manera, que se ha quedado prendida en mi para siempre, eso es grandioso, es el gran milagro de la literatura.

P.- Además, el tema del amor aparece en muchos de tus relatos ¿cómo planteas estas historias?
R.- Hay diferentes historias de amor. Se puede encontrar el amor leal, que es el de dos personas unidas por un nexo íntimo y voluntario que se mantiene y conserva a lo largo de los años, a pesar de la herrumbre del tiempo; el amor traidor, egoísta, destructivo, si es que a eso se le puede llamar amor, claro; el amor al diferente, que supera barreras como el color de la piel; el amor a uno mismo, por qué no; el amor generoso de una madre, que no tuvo la suerte de obtener las debidas respuestas; el amor senil que ya no aspira a nada y busca tan solo un poco de buena compañía; el amor volátil, el amor de pago. Y también, por supuesto, el amor por los animales y la naturaleza.

P.- ¿Cuál ha sido tu cambio como autora, tanto en estilo, como en temas desde tu libro El grito?
R.- El grito fue el primero y por tanto, fue el principio del camino en cuanto a ver materializado el deseo de reunir mis historias en un libro. Todos mis libros tienen los mismos cromosomas, los mismos genes. Quizá las historias del primero son temáticas más cercanas, pero la hondura, las emociones, los sentimientos son los mismos.

Modestamente pienso, que aunque mi estilo es sencillo, directo, conciso, mis historias dan pie a diferentes niveles de lectura y a lo mejor, eso está más conseguido en El señor Bambú, historias de café. Es como cuando se tira una pequeña piedra a un estanque, uno se puede quedar en la primera onda o avanzar lejos expandiéndose, es más o menos así como lo imagino. No solo es la historia, es lo que podemos encontrar detrás.

P.- ¿Se podría decir que este es el libro más lejano de los tuyos a "Los inocentes, cuentos, poesías e historias felices"?
R.- No, no lo creo, como he dicho anteriormente los tres llevan los mismos cromosomas, los mismos genes. Este libro al que te refieres, fue un deseo personal de aportar un pequeño granito de arena, contra un tema que a mí me preocupa especialmente y es el maltrato animal. El tema del abuso de poder del fuerte sobre el débil, especialmente si este es vulnerable: ancianos, niños, mujeres, animales, aparece con frecuencia en mis libros. El abuso siempre es horrible, pero cuando la víctima no puede defenderse, es obsceno.

P.- Ilustra tu portada uno de los más destacados artistas actuales, el cubano-mexicano Ángel Boligán, quien ha hecho portadas incluso para Chomsky. ¿ Qué se siente al tener el apoyo de un artista tan importante?
R.- Cuando me lo comunicaron en M.A.R. Editor, Miguel Ángel de Rus y Vera Kujareva, me provocó un torrente de emociones y sentimientos de alegría, de agradecimiento y por qué no, de sorpresa, difíciles de explicar. Cuando digo esto, me acuerdo de la letra de la canción de Serrat que es un gran poeta y lo expresa mejor que yo: "De vez en cuando la vida, afina con el pincel, se nos eriza la piel y nos faltan palabras..." "Y uno es feliz como un niño cuando sale de la escuela..." Eso es lo que yo he sentido y lo que siento. La edición que ha hecho M.A.R. Editor, consiguiendo esta portada para la cubierta de El señor Bambú, historias de café, nada menos que con una ilustración de uno de los grandes artistas de nuestro tiempo, Ángel Boligán, me ha hecho muy feliz y estoy enormemente agradecida a Miguel Ángel de Rus y a Vera Kujareva, que han obrado el milagro. Y por supuesto, a Ángel Boligán, no solo un artista de reconocimiento internacional, sino de una gran altura humana por su enorme generosidad. Por último, verme vinculada aunque sea de una manera remota a Chomsky a través de Ángel Boligán, porque también aparece en un libro suyo una portada de este gran artista, ya es como si me hubieran ofrecido ir en un viaje a la luna. Me tengo que frotar los ojos, como los niños cuando ven cumplido un deseo. Temo que de un momento a otro me vaya a despertar.

P.- Hay una nueva ola de escritoras que están ocupando espacios que antes estaban reservados a los hombres, ¿ a qué crees que se puede deber esta evolución?
R.- Será por una multitud de factores, en realidad. Uno de ellos tendrá que ver, seguramente, porque la mayor parte de personas que leen habitualmente son mujeres, las que acuden a actos literarios en gran medida son mujeres, en las universidades la mayoría del alumnado. De ahí a ponerse a escribir hay una corta distancia.

P.- En tu libro El señor Bambú, historias de café, aparecen multitud de personajes, ¿ puedes hablarnos un poco de algunos de ellos?
R.- Como en toda historia que se precie, hay héroes y villanos. Son los héroes y heroínas que luchan por dignificar su existencia todos los días: la camarera de un restaurante a la que están dispuestos a despedir después de más de veinte años de servicio; la mujer trabajadora que vuelve a su casa después de una jornada agotadora; la prostituta a la que no alcanzaron a contaminar el alma; el vagabundo que dignifica su vida a pesar de tener que recurrir a la caridad de los demás para subsistir, etc.
Después están los villanos, los que basan su existencia en los logros materiales exclusivamente, aunque para ello hayan tenido que olvidar la ética y la moralidad. El título surge porque me pareció bien encuadrar las historias en un recinto cerrado, agradable, íntimo como es un café. Además un café incita a la reflexión, a la intimidad, pero también es una invitación a la vida. El aroma de un buen café, es una explosión para los sentidos. Por otra parte, los cafés y la literatura comparten un largo recorrido en común. El señor Bambú, además, es un nombre lleno de sonoridad, y lleva intrínsecamente un juego de palabras, que habrá que buscar leyendo el libro.

P.- ¿ Hacía dónde te gustarían que fueran tus pasos como escritora?
R.- Mi deseo es evolucionar, y por evolución entiendo por supuesto, seguir aprendiendo. Afianzarme en mi estilo, modestamente creo que tengo un estilo definido. Pienso que todo autor debe tener "una marca de agua" que lo hace ser diferente, ahí estriba quizás a mi modo de ver, la gran dificultad. Y no se trata de repetirse, sino que es algo relacionado con una esencia particular, que lo hace diferenciarse.
Yo tenía una profesora hace muchos años que definía la literatura como "lo inefable", por aquel entonces no conseguía compender del todo el significado de lo que decía, ahora lo entiendo plenamente. Quisiera seguir conociendo personas llenas de talento, generosas, como son muchos compañeros que he ido encontrando por el camino, como por ejemplo, tener la oportunidad de que M.A.R. Editor, me haya prestado su apoyo en este libro.


 

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